Cortando cordones umbilicales antes del parto: allá donde duele –II-

En esta segunda parte de esta entrada voy a referirme a dónde te va a doler, esto es: por qué el no haber cortado el cordón umbilical con tu madre está destruyendo tu relación de pareja y si dejas que todo siga igual y no cambias arruinará tu futura relación con tu hijo, que está por nacer, pues vivirá todo este escenario de falta de masculinidad.

Como co-protagonista (junta a tu pareja) de esta película que se titula “TU VIDA y la de TU FAMILIA”, no estás ejerciendo tu rol como hombre.

Pues bien, hombre que padeces por tu madre, el poeta Robert Bly nos explica claramente qué necesita un niño para convertirse en un hombre:

Hay una frase importante aceptada por hombres y mujeres de unas ochenta tribus de Nueva Guinea: «Un niño no puede convertirse en hombre sin la intervención activa de los ancianosUna niña se convierte en mujer por sí misma, y su desarrollo físico marca el cambio (menstruación); las ancianas le cuentan historias, le cantan y celebran. Pero con los niños no hay ningún anciano, ningún cambio.

De modo que el primer paso, pues, es una ruptura limpia con la madre. …

… Pero una ruptura es sólo una ruptura, y no supone ninguna transformación dentro del niño. La transformación todavía está pendiente; para la mayoría de nosotros, el proceso aún continúa.

Un buen ejemplo lo puedes ver en la película La selva esmeralda (The Emerald Forest), minuto 23 de este video http://www.veoh.com/watch/v22458446Cdbhr8Zf?h1=La+selva+esmeralda+1

La separación de la madre es el primer paso para tomar las riendas de tu destino hacia la masculinidad y convertirte en un hombre. Por lo que si no dejas de:

vivir dos vidas: una vida con tu madre y otra vida con tu pareja

vivir en el nido de tu madre aunque tu pareja y tu viváis en otra casa distinta (vas a comer cada día con tu madre o tienes que “fichar obligatoriamente” porque tú te lo has dejado imponer así los domingos, te prepara fiambreras para toda la semana…)

-hacer más caso a tu madre que a tu pareja

-tener miedo a la responsabilidad de tomar las riendas de tu vida y centrarte en tu familia que se está gestando (pareja e hijo por nacer)

-proporcionar sostenes y ayuda que no necesita tu madre, puesto que es una persona independiente y tiene a tu padre (o no) pero se vale por sí misma más que de sobras

comparar explícita o implícitamente a tu pareja y tu madre en una batalla para ver quién es mejor

-pensar que tu madre es tu mejor amiga y se lo cuentas todo

-alimentar la pésima relación que tienen suegra y nuera porque tú siendo consciente o no, estás acrecentándolo, no ejerciendo de pareja, sino de títere de los designios de tu madre

Una vez escuché una frase que me removió y sigue haciéndolo cada vez que la enuncio “el río siempre va hacia abajo” y es perfecta para ti, hombre que no has cortado el cordón con tu madre, porque:

  1. ella, tuvo unos hijos y ejerció de madre contigo y tus hermanos, os crío
  2. cuando nazca tu hijo, ella, como mucho va a poder ejercer de abuela, pero poco más, no tiene que volver a criar a nadie, sois tú y tu pareja
  3. tu hijo es y será tu responsabilidad, no la suya
  4. ella te debió acompañar hasta que fuiste un hombre y ya está
  5. ella, tampoco ha sabido cortar el cordón

 

Por tanto, el río, el agua, nunca sube, remonta un curso, no salta una cascada hacia arriba, no recorre el camino desde el lago a 2.000 metros hasta la cumbre de la montaña a 3.000. Tu madre, no ha de encargarse de ti, eres tú quien ha de tomar las riendas de tu vida. Tú has de responsabilizarte de tu relación de pareja e hijo, solo tú, esa es tu misión. Y no olvides que “nadie puede dar lo que no tiene”: no estás llevando las riendas de tu vida y tu pareja, sin tu saberlo conscientemente, es un sustituto de tu madre.

Si te duele es porque tienes motivos y ahora, que estáis esperando un hijo, estás a tiempo para que él no se contamine de todo este apego emocional desbocado.

Muy pronto, la tercera parte de esta entrada en la que ejemplificaré cómo puedes hacer para romper, de forma práctica, todos estos cordones: en eventos familiares, en la escena del parto, en los encuentros suegra-nuera, etc. Te va a remover seguro ;-D

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